domingo, 24 de agosto de 2014

Unicornio enfermo.

Pasé mucho tiempo sin escribir por aquí, creo que ya ni siquiera recuerdan que existo (o existimos, mejor dicho). Viene siendo absurdo que escriba aquí de ser así, pero como el hecho de que yo escriba para un mundo que ya me olvidó es absurdo, por lo tanto es importante que lo haga, es mi deber.

Después de unos cuantos meses de tirar la hueva a diestra y siniestra como nuestro Señor lo manda y de pasar por distintas espirales de alcohol y amores no consumados (por no decir "represión de mis deseos carnales") llego de nuevo a este espacio, que entre cinco "tamemes" y otros agregados construimos para ustedes, para callar a los demonios y voces que rondan mi cabeza, para comentarles que me está ocurriendo lo peor que le puede ocurrir a un puto ser humano en su jodida vida, la peor de las desgracias, el temor de todo ser pensante: nada.

Exacto, nada pasa por mi vida, y no hay nada que no pueda hacer para que no pase nada más. No se que escribirles, estoy donde estaba hace años: viendo a Rafa frente al espejo durante horas diciéndole: "¿De verdad tu estas aquí? ¿Eres real? ¿Vives? ¿Sientes?... No te conozco más."

He dejado de esperar que la gente sienta compasión o mínimamente un poco de empatía hacia mi persona, pero el mundo no es una fabrica de conceder deseos, y vaya que no lo es. El mundo y la gente no se detendrá por mi un instante: los abuelos  se van y los padres no tardan en irse también, los amigos siguen sus vidas y se alejan mientras mi boca aprisiona un sonoro y egoísta "no te vayas, ahogate aquí, haz nada conmigo", y ese alguien especial, que todos me dicen que llegará, está cogiendo en este momento con alguien más (espero y se contagie de algo, en verdad no se lo deseo, lo quiero).

Todos siguen el cause natural de la vida y yo sigo aquí, ahogándome entre las voces que crea mi cabeza; perdiéndome entre los ecos que hacen entre mis orejas y que hacen que mi cuerpo se detenga y caiga rendido por unos instantes haciendo que la felicidad sea el maquillaje más caro que haya tenido que usar. A veces las voces se callan pero es solo cuando el señor Daniel's se desliza por mi garganta, el si me comprende y me hace pensar en cosas como: "Si yo fuera reconocido sexualmente de manera sincera, no tendría la necesidad de mostrar un poco mas de piel para sentir un poco de libertad" o "¿Acaso ya crecí y me di cuenta que en realidad en el mundo estamos solos y nos creamos ilusiones como la amistad y el amor para hacer más amena nuestra solitaria estancia en este plano existencial?

Espero y salir de mi burbuja de pendejez pronto y poder escribirles una nota como las que acostumbran a recibir de mi parte.

"Si me pierdo, no me encuentren. Si salto, déjenme hundirme".

miércoles, 6 de agosto de 2014

Sándwich

Poseo algunos bienes materiales que son propios de alguien de clase burguesa, mas vivo una vida de alguien de clase media baja. Esto a veces acompleja mi existencia, también debe ser por mi tendencia de pensar hacia la izquierda.

He sentido que de alguna forma traiciono mis ideales por el hecho de tener estas cosas, que al fin de cuentas no son muchas pero si un poco ostentosas si lo ves del lado de alguien que a convivido con la cara humilde de algunas poblaciones.  Pero en cierta manera vivir este estilo de vida contradictorio no es del todo mi culpa.  De alguna manera tiene que ver con mi padre, mi papa…

Una vez un amigo dijo,
-Yo soy producto de un condón roto. – mi natural contestación fue:
-Y yo de promesas falsas.

Hay una historia por la cual tengo especial interés en conocer, ya se de que va, conozco los personajes, el tiempo en que se desarrollo, la trama y el final. Pero yo quiero oírla de la propia voz del protagonista que la vivió, claro he oído el lado de la madre soltera, pero me falta escuchar la versión del padre forajido. Ya he reclamado escucharla en las muy escasas veces en las que el incomodo encuentro padre e hijo se da, pero en igual de eso recibo dinero, regalos ostentosos o simplemente un silencio más una despedida por mensaje de texto cuando mal me va.

… (tratando de pensar una maldición adecuada para el escrito, las que primero se me ocurren son ¡Por dios!, ¡No mames! O ¡Chingado! Pero nada me parece bien así que llenen el siguiente espacio con la que sea de su agrado.) ¡ _______ ! Ya tengo 21 años y sigo recibiendo evasivas de la siempre ausente figura paterna, espera, ¿21 años?

Nunca me he sentido de la edad que se supone que soy, siempre he considerado que he sido lo contrario a precoz, incluso en la secundaria mientras muchos de mis compañeros ya les salían pelos en las axilas yo las seguía teniendo lampiñas lo que hacia que me apenara quitarme la camisa frente a ellos, pero no se preocupen mis axilas ya están peludas pero sigo siendo un lampiño porque no tengo barba, de niño pensaba que para esta edad tendría todo un vello facial como todo un Che Guevara, aun así sigo teniendo unos cuanto pelos en el mentón.
También de niño esperaba tantas grandes cosas de mi para cuando llegara a esta edad, siempre creí que tendría un futuro brillante y que todos se enorgullecerían de haberme conocido, pero en esta etapa de la vida todo comienza a perder el sentido  con el cual pudiera decepcionar a mi niño del pasado que me este viendo ahora.

No lo culpo, el siempre creyó que era diferente, que de alguna manera era especial y como no iba a hacerlo si desde que era niño lo trataban diferente, siempre siendo expulsado del ganado escolar por la maestra que no sabia como controlar a la oveja descarriada, lo mandaban de un salón a otro, pero siempre terminaba castigado en los pasillos o con la psicóloga de la escuela, esto siempre hizo que se sintiera como si no perteneciera a ningún lugar.
Las maestras lo trataban así, incluso una de ellas le metió la idea de que era un niño índigo y que su inteligencia hacia que se portara mal porque se aburría de la clase. Jajaja que mamadas.
Pero por lo menos era mejor al profe Zenón el cual no era una persona con mucha paciencia y yo era especialista en agotársela, no puedo evitar reírme al recordar aquella clase en la que simplemente tome mi pupitre y le di vuelta al lado contrario para darle la espalda al profe, recuerdo que las voces de los niños en el salón fueron cada vez callándose hasta llegar a un silencio, Debió de haber sido lo más revolucionario que la mente de un niño de cuarto año pudo ver, pero lo que siguió a eso fue la típica respuesta opresora del sistema educativo y el limitado regaño de un maestro de primaria desconcertado, digo limitado porque afortunadamente para mi en esa época ya no se les permitía a los maestros agredir a sus estudiantes, en igual a eso fui enviado con la psicóloga y no se me permitió entrar al salón hasta que no fuera mi mamá a hablar con la directora.  Cuando la psicóloga me pregunto porque lo había hecho solo dije –Porque no quería ver al profe.

Lo que paso después fue una serie de reuniones con una serie de maestros hasta llegar a la preparatoria, reuniones en las que  mi mama escuchaba apenada las atrocidades que su hijo hacia y ella exponía su condición de madre soltera trabajadora y yo terminaba como el niño rebelde sin causa. Algo que también era muy sonado  en dichas reuniones era la que se convirtió en la frase de mi vida en la escuela “Señora, su hijo es muy inteligente pero es muy flojo.” a veces era utilizada para romper el hielo de parte de los maestros cuando se daba el encuentro por primera vez.


No sé como le hicieron todos esos maestros para decir  a veces las mismas palabras aunque fueran tiempos y escuelas distintas. No sé tal vez tenían razón,  ya me arte de escribir esto yo solo me estaba haciendo un sándwich, es curioso todo lo que llegas a pensar a las 2 a.m. cuando vas a la cocina a prepararte un sándwich.



viernes, 20 de junio de 2014

Juan Cirerol

A lo mejor para cuando leas esto ya habrán pasado días o semanas desde que se publicó, pero no importa. Por la razón que te hayas metido, qué bueno.
Nos ausentamos y ni sabemos porqué, de verdad. No entre nosotros, de esta idea. Se fue dando el desinterés y ni qué hacerle. A lo mejor un día volvemos. Lo más seguro que no. Lo más seguro que quién sabe.

Pero qué estés bien. .

viernes, 18 de abril de 2014

Matadores de brújulas

Aturdido y ensimismado en mis propios pensamientos. Miro hacia arriba y contemplo esa infinidad moverse, desplazarse, llevándonos en su suave velo a terrenos desconocidos pero predecibles al mismo tiempo. Utopías inevitables.
Me siento cansado, apático, errante. Ahora estoy en la calle, siento ese aire sofocante pero imprescindible para esta fatídica y necesaria sensación de bienestar. Saludo personas y me dirijo a los lugares de siempre, a hacer lo de siempre. No me molesta. Comienzo a respirar pesado. Camino más rápido, mis zapatos están por salirse de mis pies; estoy a punto de estrellar mi humanidad contra el concreto, ser una víctima ante la mirada de transeúntes; un cuerpo mártir de mi propia distracción y torpeza.
Ahora estoy de pie, en realidad nunca caí, pero se siente como si me hubiesen devuelto a otro lugar; a una ficción, donde todo y todos me parecen distantes, como una copia.

Finalmente logré llegar a la cima y ahí estás tú, donde te veo tan majestuosa y delicada, tan imponente pero tan frágil al mismo tiempo, como si a la vez cualquier impresión te rompiese.
No te hablo, prefiero no interrumpir. El recipiente donde tu espíritu y tu alma descansan no necesitan de mis aproximaciones, sólo necesita de una contemplación, de una sola pero infinita mirada.

Y aunque me estoy yendo tú ya vienes conmigo. Nos estamos yendo juntos. No lo sabes, pero me gusta que sea así.

lunes, 14 de abril de 2014

Kagon Ball (solo para frikis)

   Les presento un comic ya de hace años, como pueden notar plebes es una parodia de la exitosa serie Dragon Ball, estos días pretendo subir varias tiras y viñetas seguidas por estas hermosas vacaciones, así que dense la vuelta segudito por aquí.


viernes, 11 de abril de 2014

Agua


Siempre me ha gustado el agua, sentirla, pero mas que nada observarla simplemente. Ir a lagos, lanzar piedras y quedarme pasmado viendo las ondas que se forman en el agua cuando estas caen dentro ella, contemplo la belleza en ellas, pues veo mi vida ahí reflejada.


Veo en cada onda, en como se expande, cada aspecto de mi vida; mira; en esa va Rafa aprendiendo sobre su cuerpo, en esa otra va Rafa aprendiendo del amor, en aquella va Rafa aprendiendo de la vida, en esta se ve a Rafa dudando sobre su existencia y aprendiendo sobre ella. Cada onda crece al igual que yo en cada aspecto, pero llega un punto en el que esta deja de crecer y muere; desaparece como si nunca hubiera existido.

Me aterra y alegra el hecho de que nada es para siempre: el amor que siento, mis logros, mi existencia e inclusive el recuerdo de que alguna vez pisé esta tierra esta condenado a perecer. Nada es eterno, todo es temporal. Me auto-eduqué y me hice entender esto, pues si no lo hacia mi vida iba a ser regida por "lo que fue y pudo ser" en vez de "a través de lo que fui, hoy soy" y hubiera terminado con un alma flagelada, frágil y capaz de ser destruida por lo que sea y por quien sea, y también, al no comprender la fugacidad del tiempo y de como la vida escapa de nuestras manos como arena entre los dedos, me iba a ser imposible el poder apreciar el paso y ritmo del tiempo mismo y las pequeñas y grandes cosas que este nos permite vivir; desde un viaje con tus amigos a un concierto de una banda o cierto interprete extravagante de pelo rosa, hasta tu primera decepción amorosa.

Solo tengo 20 años, lo se, no soy tan joven, pero tampoco tan viejo, ya he vivido un cuarto del total de mi vida (la esperanza de vida en México es de 76 años) y eso me aterra, pues no siento haber logrado tanto como otros, no creo haber vivido lo que otros, y lo que mas me abruma es que no he amado lo suficiente a otros. Diran ustedes "No mames, te queda un chingo por vivir, no seas fatalista, tienes solo 20 años." Lo se criaturas hermosas que me leen, lo se, pero dense cuenta, ¿ustedes sintieron el paso del tiempo hasta tener la edad que tienen ahora? Claro que no, así pasará al cumplir 40, 50, 60, 70, etc. Se miraran en el espejo un día y verán que toda la juventud de su rostro se esfumó y quedó atrás, solo te quedaran los recuerdos de lo que un día fuiste y lo que eres en ese momento a través de eso que fuiste.

No los quiero deprimir con lo que les dije en el párrafo anterior, se los digo para que se den cuenta de que el tiempo no perdona. Vivan ustedes que pueden, los Sirenosunicornios ya estamos muertos.


jueves, 10 de abril de 2014

Buscando en sombras

Quizás podría estar el resto de mi vida pensando como un miserable. Puede que con el tiempo me de cuenta que todos somos unos jodidos egoístas, que quizás el verdadero y único amor que exista y prevalezca es el que tenemos cada uno. Tal vez podría llevarme por esa corriente y acabar pensando que con el resto tiempo todo causa repugnancia y que todo es una gran mentira... Probablemente podría acabar pensando de esta manera, pero no. En este momento no. Me conformo con seguir siendo el que siempre he sido, aunque tal vez signifique cargarla a cada instante el resto de mi vida.

       Si lo siento es porque existe, y como existe, seguiré buscando.



lunes, 7 de abril de 2014

Defensor de la superficialidad


           Pienso que es muy injusto este desmadre que llamamos amor. Si te gusta alguien, no le vas a gustar. No te gustará quien muera por ti. ¿Pero por qué es así?, ¿Por qué es tan difícil que ese sentimiento sea mutuo?, ¿Acaso el pendejo ése que llamamos Cupido sólo carga una flecha cuando sale? No, sólo estoy chingando, yo sé el porqué, y es que todos somos superficiales, feos o guapos, gordos o delgados, todos somos iguales, claro, a diferentes grados. 
          De cualquier manera, no es como que me va a gustar una alguien solamente porque está bonita y buena (a la cual, obviamente, sí le daría), así no es la cosa. La personalidad y los gustos son muy importantes, chicas, eso marca la diferencia entre una morra para sólo un rato y una con la que me gustaría tener una relación seria, por así decirlo. Claro, siendo crudo y realista, tienes que ser atractiva, si no sólo serías una muy buena amiga.
          Este es el pedo, ¿Por qué algunos son más juzgados por la superficialidad que otros? Sí, digo, ya todos somos así, ¿pero en serio porque alguien es guapo/a y puede darse el lujo de rechazar personas a las que tú no podrías, y a la vez puede aspirar a estar con personas que nunca te harían caso, es un culero? No, lo siento, pero esa persona simplemente tiene mejor genética que tú, sería muy injusto juzgar a alguien por sólo ser guapo/a, ¿no? Igual, no es como que tú andarías con esa gordita, de cabello chino, con acné sólo por ser un excelente ser humano ¿verdad?          
          Bueno, sólo para concluir esto, realmente me caga todo este pedo de la superficialidad. Me encantaría que la atracción física dependiera del afecto emocional. Pero no, la atracción es instantánea, el afecto se desarrolla con el tiempo. Y no se puede hacer nada para cambiar eso, simplemente está en nuestra naturaleza, por ende, hay que aceptarlo y vivir con eso. Quisiera ser guapo.

Lionheart.

Un Unicornio en la distancia.

Fui suyo noche tras noche, pero mi silencio y la distancia jamas permitieron que se enterara.

Llegó a mi una noche cualquiera, de esas veces que revisas tus solicitudes de amistad y solo aceptas a aquellos que se vean bonitos en su foto de perfil (No se hagan pendejos, aquel que no tenga a alguien en su face solo para echarse un taco de ojo, que tire la primera piedra), no le di la mas mínima importancia, era solo alguien mas, con el tiempo un mensaje llego a mi bandeja, era un simple "hola" suyo (pinche palabra que desencadena las historias mas culeras), ese "hola" nos llevo a un "¿como estas?", con el paso de los días, más palabras se fueron agregando. Los días se hicieron meses y de un momento a otro, pasamos de un "hola" a un "te quiero" o un "te necesito".

¿Recuerdan la rola esta que pegó bastante en el 2006 que se llama monitor? Pues bueno, una parte de mi corazón moría cada vez que la escuchaba, ya que nuestros rostros nunca se encontraban frente a frente, solo hacíamos un simple intercambio de datos a través de la red, es patético, lo se, pero era un pedazo de cielo, mi pedazo de cielo. Me sentía libre, por una vez, de decirle a alguien todo lo que me pasaba; a pesar de nunca escuchar su voz, sus palabras me calmaban como morfina. Por una primera vez en la vida sentí que a alguien le interesaba verdaderamente lo que yo tenia que decirle, por primera vez sentí que no estaba solo.

Nunca le dije lo feliz que me hacia; nunca le dije, lo que de verdad sentía, pues en su vida había alguien mas., y aceptemoslo ¿Vas a cambiar a alguien de carne y hueso por alguien que es prácticamente virtual? No, no lo harías.

Los días se hicieron meses; los meses, se hicieron años y lo que alguna vez fue quedo en el olvido.
Vive en otro estado actualmente, es de lo ultimo que me enteré, lejos muy lejos, entre mas lejos mejor, ya no siento mas amor. Más bien, nunca lo sentí, ahora que lo pienso, confundí su simpatía y su bondad con sentimientos mas profundos, pues era la primera vez que alguien me trataba de esa manera, agradeceré su calidez y su cariño por siempre. Espero y donde sea que esté hoy la vida le dé mejor.

¿Que cosas no? Todo esto fue antes de ser un Sirenounicornio.




Quiero Calmar Mi Ira

(Léase en voz alta)

Quiero calmar mi ira, 
Caminando descalzo sobre vidrios rotos
Quiero acariciar las llamas de la estufa
Quiero bañarme en acido corrosivo
Quiero estampar mi cabeza sobre la pared,
hasta que mi cráneo se fracture, toda mi sangre sea drenada
y mi espíritu se filtre por las grietas que hay en mi ser.

Quiero arrancar los ojos de todo el que me mire
Quiero estrangular los cuellos de cada ser vivo que se cruce en mi camino
Torturar al más inocente de los animales
Golpear los rostros de todo aquel que tenga una sonrisa
Quiero destruir todo lo que sea considerado bello
Quiero mandar un misil a la Luna
Quiero quemar las casas de cada familia en este mundo

Quiero matar, destruir, provocar pena y llanto con cada paso que de.
Quiero calmar mi ira. 

(Pintura de Francis Bacon)




Espero no ser considerado el próximo protagonista de un nuevo holocausto (un mini Hitler). Este escrito fue un simple desahogo del enojo que hervía en mi hace ya más de un año. Al volverlo a leer puedo sentir la intensidad de la emoción con la que lo escribí. Pero por favor no se lo tomen muy literal. Simplemente, me gusta usar la palabra escrita como recurso para sacar todas esas emociones.


Todavía no puedo ahogar a mi demonio

Puedo apostar que por este medio tengo la libertad de escribir esto, estoy segura de que nadie estará lo suficientemente interesado en lo que a continuación voy a escribir como para tomarse el tiempo de leerlo; es por eso que elegí esta red social para expresar mis memorias.

Aquel que sé que no sabrá nunca lo que estoy a punto de expresar debo decirle que aún lo amo. Directamente te escribo aun sabiendo que esto jamás llegará a ti, pienso en el daño que me hiciste con el único propósito de no sentir de nuevo algo por ti.

A veces que te recuerdo logras que se erice mi piel como cuando estábamos juntos. He realizado casi lo imposible por eliminarte de mi mente, busque refugio en otro hombre, un ser encantador y con muchas más virtudes. Con él deseo continuar mi vida sin embargo cuando siento tu regreso, aunque sea por un momento, haces que todo lo que he construido sin ti tiemble y en mi brota una gran angustia, soy consciente de que no te quedarás para siempre y que eso solo es una prueba en la que debo demostrar que puedo derrotarte y sin embargo no logro superarla.

Aún tienes mucho poder sobre mí a pesar de que pueda demostrar lo contrario, pero una parte de mi está cansada de esperar por ti, ese cansancio se lo debo a tu maldito orgullo e idiotez de tu edad, no culpo a tu edad sino a mí misma por negarme a aceptar ese hecho.
Existen muchas dudas en mi mente sobre lo que siento y sé que la culpa la tiene mi edad, si, es mi corta edad que no me ha dado la suficiente experiencia para controlar mis emociones, debo suponer que necesito pasar por muchos eventos cotidianos para saber cómo enfrentarlas. En las noches, a veces apareces en mis sueños, te he denominado como demonio, ese ser que jamás dejará que tenga una vida en paz por el resto de mis días.

Voy a describirte como un ser que conserva miedo en su interior, por más que atormentes mi ser, tú mismo conservas miedo el cual te mata poco a poco y los errores que cometiste, pero que no puedes aceptar. Afirmo que mientras no olvides a este ser humano, mi persona, que te ha brindado tantas cosas maravillosas de su ser, seguirá sintiéndose el ser más abatido por amar a aquel, tú, el demonio que en mis sueños es un ser humano, más sin embargo en su interior esconde a su verdadero ser.

Todas las noches pido que tu ser nunca se vea envuelto en la angustia que en ocasiones tengo que enfrentar pues aún te amo y espero que algún día, demonio, logres convertirte  por siempre en el ser extraordinario y lleno de bondad que solías ser a mi lado.
Si alguien decide entregar este escrito a mi demonio solo quiero pedir que le digan que no haga algún tipo de reclamo sobre lo que he escrito, no deseo recibir aún más visitas suyas de las que suele hacer.

Por: Lineas



sábado, 5 de abril de 2014

Mi nombre es el cachanilla

Cachanilla y flor de azar, el tercer material discográfico de Juan Cirerol, abre con una canción que sirve como presagio para que te enteres de quién es este vato (por si no lo conoces) oriundo de Chicali y cuáles son sus aficiones: pistear, ponerse bien loco y la vida vaquera. Te advierte de que ya después de tanto cochinero está perdiendo la cordura pero le vale verga y mejor termina por pedirte como por tercera vez en la canción una Tecate y otro toque.

“Porque dicen que con una birria, y dos que tres pastillas, hacen que te dejes de mamadas” Cerca del mar, una rolita hermosa donde se hace mención de Mazatlán. La canción abre con un ritmo cadencioso para luego entrar con una armónica bien pinche violenta, de esas que te ponen punk-norteño y con las que te dan ganas de ponerte bastante epiléptico. Una oda al aburrimiento, a la desgracia y fortuna de no tener negocio y a la hipocresía de un chingo de gente.

El vato te dice que ya lo tiene y el disco avanza al tercer track: En dónde está el corazón, un cover de los Relámpagos del Norte. Confundido, el protagonista de la canción se cuestiona dónde le dejaron aquel órgano vital para poder amar y porque nomás hicieron uso de él para quitárselo y así poder humillarlo. Después de reflexionar por dos versos, mejor termina por decirse en el coro pa’ no sentirse tan agüitado: No hay pedo, al chile yo sí te quise y me quedo con los recuerdos.

Luego se viene Ahí te va a llegar el cheke, quizás la canción que mejor funciona como exponente para describir y englobar toda la dualidad de Juan Cirerol en poco más de seis minutos: Apático, loco, enamoradizo, grosero, enfermo, nihilista, suicida, violento y noble como el Diego Aragón.
"Yo sé que es peligroso estar tomando todo el día pero es que simplemente siento mucha simpatía por el alcohol, la mierda, el odio y la apatía. Soy anti-todo. Quiero estar muerto". Según iTunes la he reproducido poco más de 200 veces pero se me sigue enchinando el cuero como la primera vez cada que la escucho. 

Amarte para llorar, me gustas, te quiero y todo pero me da güeva expresar lo que siento y hacer algo para demostrártelo. Aunque de paso recrimino tu falta de interés y la predisposición que tenemos para seguir con esta relación enfermiza y autodestructiva. O algo así. La canción luego entra a terrenos maniacos donde te aconsejan fumar piedra.

Luego sigue El carril número tres, cover de los Cuates de Sinaloa (banda patrimonio para la humanidad por haber compuesto Negro y azul). Un corridito de un capo mexicano al que responden gabachos porque con dinero (además de los perros) bailamos todos. O casi todos.

Entra una armónica muy nostálgica y se comienza a escuchar El corrido de la desdicha. Una voz golpeada de Juan Cirerol que nos recuerda a aquellos compas que nomás no traen feria pero que se las ingenian pa’ que nunca les falte el pisto. Y más si se trata de conseguirlo para catalizar el olvido y recuerdo de una morrita.

Después la guitarra marca el ritmo de cuatro tiempos y ya estás Varado en Guadalajara pegándole unos tragos a tu caguama. Una canción lenta pero que está perfectamente llevada para llegar al: “Escribo poemas con las patas sobre la peste que irradia a toda esta puta gente”. Otra de las canciones más nihilistas del álbum y que tiene el espíritu de “Ahí te va a llegar el cheke”.

Pasamos a El regalo más bonito, la canción abre con un acordeón y desde el título parece que todo fine y que se le va a dar suave. No. Una oda a la heroína desde como los treinta segundos pa’ delante. Ya sé que estoy bien loco y me lo han dicho un chingo de veces pero me vale verga, loco; le woa’ seguir, porque I can’t get no satisfaction.

Seguimos aviolentados y alterados y el disco llega a El Ochito de Chicali. Aquí todo es sobre motita y sobre cómo Juan Cirerol se la va gastando en una fiesta.

Se comienzan a escuchar Los aguacates, una de mis favoritas de toda la obra musical de este vato. La calidez de mi mamá, el recuerdo vago de mi padre, una añoranza por mi lugar de origen que en contenidos se ha ido perdiendo pero que en formas ha permanecido, más por güevos que por otra cosa. La constante idea suicida de terminar con esto e inclusive en el momento previo a jalar el gatillo nunca haber experimentado la satisfacción, o lo primero que se le parezca.

Después se comienza a escuchar un armónica muy nostálgica y de nuevo la voz lacerada de Juan Cirerol. Dicen que no estoy despierto, una canción con pocos versos pero que son suficientes para que el protagonista se lamente de los infortunios que implican la presencia de terceros en una relación de dos.

La meche, quizás la canción más cotorra del álbum. Aquí el cachanilla defiende lo que le corresponde (una morrita) y menciona las razones (todas para él virtudes) por las que no quiere que nadie se la toque. Literal y materialmente. Y es que La meche está bien loca y bien hermosa, representando así al cáliz de los yunkies. 

Llegamos así al final de un material discográfico que se prolongó por poco más de 52 minutos, y la canción que se encarga de hacerlo es Hablando de Daisy. Una de sus piezas más melódicas y donde se muestra esa faceta emocional y hasta ingenua en las cuestiones del amor que tiene Juan Cirerol, terminando así una carga de confesiones y una añoranza por Mexicali y por distintas personas que nunca se va a disipar, pero que no hay inconveniente alguno en que se mantengan como un recuerdo doloroso y pesado. 

Soledad, apatía, hastío, amar a las mujeres por el mal sabor de boca que dejan todo el tiempo, drogas, capos, pero sobre todo un disco atiborrado hasta el cansancio de sinceridad, de esa franqueza que te da una imagen casi completa del carácter como músico pero sobre todo como persona que tiene Juan Antonio Cirerol Romero, que viene a darle en su madre al putero de banditas con guitarras distorsionadas y baterías ajerosas que se intentan calzar un género.