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lunes, 7 de abril de 2014

Quiero Calmar Mi Ira

(Léase en voz alta)

Quiero calmar mi ira, 
Caminando descalzo sobre vidrios rotos
Quiero acariciar las llamas de la estufa
Quiero bañarme en acido corrosivo
Quiero estampar mi cabeza sobre la pared,
hasta que mi cráneo se fracture, toda mi sangre sea drenada
y mi espíritu se filtre por las grietas que hay en mi ser.

Quiero arrancar los ojos de todo el que me mire
Quiero estrangular los cuellos de cada ser vivo que se cruce en mi camino
Torturar al más inocente de los animales
Golpear los rostros de todo aquel que tenga una sonrisa
Quiero destruir todo lo que sea considerado bello
Quiero mandar un misil a la Luna
Quiero quemar las casas de cada familia en este mundo

Quiero matar, destruir, provocar pena y llanto con cada paso que de.
Quiero calmar mi ira. 

(Pintura de Francis Bacon)




Espero no ser considerado el próximo protagonista de un nuevo holocausto (un mini Hitler). Este escrito fue un simple desahogo del enojo que hervía en mi hace ya más de un año. Al volverlo a leer puedo sentir la intensidad de la emoción con la que lo escribí. Pero por favor no se lo tomen muy literal. Simplemente, me gusta usar la palabra escrita como recurso para sacar todas esas emociones.


jueves, 27 de marzo de 2014

Microcuento (En azul)

Olga y Adan, Eran parecidos pero muy distintos a la vez, Entre los dos se complementaban, sus nombres eran los Anagramas perfectos para Algo y Nada...



Pinches sueños vespertinos que tengo. Soñé que estaba en una estación del metro en el DF estábamos transbordando cuando de pronto me encontré con una conocida la cual me atrae, su "novio" al verme la besa frente a mi y me empieza a decir de cosas, molesto lo agarro del cuello lo alzo y lo tiro al suelo para pelearme con el, unos altavoces del metro llaman a los policías y nos dicen que nos van a correr del sistema de transporte colectivo por alterar el orden.

Yo corrí por los andenes para evitar a los policías me subía a los vagones y salía por las otras puertas para confundirlos, parecía una película de acción gringa. Cuando los policías parecían estar cerca yo brincaba del otro lado de las vías para eludirlos, por un momento voltee hacia el túnel del metro y vi como las ratas se transformaban en monos que escapaban entre lianas hacia una luz exterior. Me subí a un tren y me encontré con mis acompañantes les hice una seña para que no dijeran nada, pero al ver sus rostros intuí que estaban por traicionarme, así que antes de que arrancara salí de nuevo al anden. Sentí que estaba rodeado y que los policías pronto me agarrarían así que al pasar un tren salte hacia el y me quede sostenido desde el exterior.

 Era un tren privado en el iba un equipo de fútbol europeo ese en el cual el uniforme es rojo y azul una de sus estrellas me vio por la ventana estaba hablando con el cuando al ver su imagen me sentí en un anuncio de Gillette y la imagen de aquel futbolista que tenia enfrente se convirtió en una pantalla en la casa del Netito. Me había transportado al sillón de su casa frente a su computadora. En ese momento vino la inspiración y comencé a ver letras en la pared, letras que escribían el microcuento con el cual empece este relato, Le pedí la compu al Neto para poder publicarlo en el Blog. Así es, en un sueño se me ocurrió el microcuento con el cual empecé esta entrada y en ese mismo sueño yo lo publicaba en este mismo blog.

Al terminarlo queria saber que opinaban de el. Neto invitaba a una "morrita" a su casa era una mezcla de tres mujeres que tienen el mismo nombre, ella se bajaba del taxi yo sentí pena al verla bajar. Fue cuando desperté en mi cuarto con los ladridos de mi perro y con muchas ganas de orinar. Mientras veía como caía el chorro de orines me iba acordando poco a poco de lo que había soñado mientras reía de mis sueños, salí del baño y vine hacia a la computadora para escribir el microcuento antes de que se me olvidara.


...Creo que eso describía muy bien su relación eran algo y nada a la vez, eran Olga y Adan.


(Hace días tuve este sueño por la tarde, no lo había publicado porque solo era un borrador el cual me daba mucha flojera ordenar.  La imagen la saque de google obviamente no poseo ningún derecho sobre ella, pero ahí esta escrito el nombre de su autor así que no hay pedo.) 

sábado, 15 de marzo de 2014

Siguiendo a mi nariz

Me encontraba distraído caminando en contra del viento por la calle, miraba el cielo, volteaba a los lados. Caminaba pensativo con la cabeza hacia abajo, miraba mis pies avanzar uno sobre otro, cuando de pronto un dulce y tenue aroma de mujer llamo mi atención, alce lentamente la mirada y ahí estaba, una bella y joven figura de mujer caminando a unos cuantos metros delante de mi.

El viento volaba su cabello y el sol lo destellaba en múltiples filamentos color castaño,  bendito era el viento que me traía aquel aroma, como si lo transportara de su cuello a mi nariz.

De inmediato me invadió la curiosidad de saber como era su rostro, una mujer con aquella figura y aquel aroma debería de tener un rostro que entonara con su andar.

Así que la decisión de apresurar el paso  se tomo instintivamente, cuando llegara a la par de su camino, cuando estuviéramos hombro con hombro yo voltearía solo para saber como es su rostro. Lo que pasará después seria cosa del momento, tal vez una sonrisa o un hola, no importaba solo quería ver aquel rostro que correspondía a ese cautivador aroma.

Y ahí estaba yo en esa tarde en los primeros días de este mismo año, caminando contra el viento con aquella mujer enfrente.  Con cada paso que daba su aroma se hacia mas envolvente estaba apunto de ponerme hombro con hombro cuando de pronto ella se volteo al lado contrario mío, dando me la espalda.

Extendió sus brazos para abrazar a un hombre que para mi había salido de la nada. El me lanzo una mirada territorial y yo seguí mi camino sin saber como era el rostro de aquel aroma que me saco del ensimismamiento que llevaba con mis pasos.




Diego Aragón

martes, 11 de marzo de 2014

La desconocida de mi sueño


Nuestros ojos
se encontraban en infinitas miradas,
como dos espejos reflejándose entre si.

Las palabras 
se hilaban en mi cabeza
formando versos,
mientras tu y yo
nos comíamos a besos

Escuchábamos al tiempo
pasar a nuestras espaldas
pero no lo seguíamos.
Tu y yo vivíamos nuestro momento
fuera del mundo 

Y ahí en ese plano onírico
me dijiste tu nombre
y yo desperté 
buscándote en mi almohada.


Diego Aragón - Febrero 2014


Pintura de Marc Chagall - The Birthday (1915)



Narración de un niño desolado

Era sólo un niño que se había quedado solo en su casa porque mi mama se había ido a jugar cartas con unas vecinas.
Era de noche, jugaba en mi cuarto cuando de repente escuche ruidos que provenían del patio, lo primero que se me ocurrió es que alguien quería entrar a la casa a robar. Tome un cuchillo de la cocina y me coloque detrás de la puerta del patio estaba indeciso en abrir la puerta del patio pero al no oír ni un ruido más, la abrí de golpe con el cuchillo a la altura de mi oreja derecha, aquel oscuro patio parecía estar en orden.  Tal vez un gato andaba por ahí.

Cuando fui a dejar el cuchillo en la cocina vi por la ventana que da a la cochera que alguien estaba llegando, se bajaron de aquel carro desconocido para mi, mi tía, sus dos hijas y el novio de su hija mayor, dueño del carro. Traían a mi Tata al cual recibí con un abrazo.

Mi Tata un ex chofer de autobuses que necesitaba de un aparato para oír, de mis cuatro abuelos era con el que mejor me llevaba.
 Entre todos sus hijos se turnaban para cuidarlo, porque de tantas recaídas que tuvo con la diabetes y su insuficiencia renal.  Ya no podía valerse de si mismo para poder llevar una vida tranquila. Pero aun así, estaba mejor que hace algunos años.

Al parecer mi mama decía que ella ya había cuidado a mi Tata muchas veces y que los hijos que no lo habían cuidado antes como mi tía debían de quedarse con el más tiempo, mi tía aprovechando que mi mama no estaba dejo a mi Tata y se fue para ahorrarse una discusión con mi mama. 
Pero a mi todo eso no me importaba yo estaba feliz de tener la compañía de mi tata en la casa y olvide el susto que me dio aquel ruido en el patio.

Cuando fui a avisarle a mi mama que mi tata estaba aquí parecía que no compartía del todo mi alegría y estaba enojada con mi tía. Dejo el juego y fuimos a la casa.  Le hablo a la señora que hace menudo apartándole cincuenta pesos para mañana en el desayuno y preparo charales para cenar, unos pequeños y alargados peces de Michoacán los cuales comimos como si fueran papas a la francesa y acompañados con ensalada.

Como siempre solo éramos mi mama y yo en la casa, la compañía de mi Tata  era muy grata para mi. Nos fuimos a dormir yo dormí con mi mama en su cuarto y mi Tata en el mío que era azul hasta las sabanas.

Desperté hasta que mi cuerpo me dijo que despertara. Salí del cuarto y cuando llegue a la sala me alegre y me sorprendí de ver a casi toda mi familia en ella. Cuando era niño lo que mas disfrutaba era de la compañía de mi familia y de jugar con mis primos. Pero ese día había algo raro en el ambiente. Mi mama se me acerco y con el llanto apunto de reventar dijo – Diego, tu Tata se murió – me zafe de sus brazos y fui corriendo a mi cuarto empuje la puerta y me detuvo la imagen de un cuerpo cubierto hasta las rodillas con una sabana, sus piernas eran moradas y colgaban del borde de la cama. Me fui para atrás y mi mama me cacho, fue cuando comencé a llorar. 
A esa edad solo sabia lo que se sentía perder una mascota, pero el dolor y la tristeza que sentí al perder a mi Tata es algo que no se puede comparar, es un dolor único y pesado. Pesado como es tratar de cargar un garrafón de agua para un pequeño niño, pesado como es tratar de entender la vida a esa temprana edad, recuerdo que me preguntaba ¿Por qué la gente tiene que morir? “Así es la vida” me decían. Recuerdo que desde entonces no quiero olvidar a mi Tata, ni quiero que me olviden a mi…

En su velorio oí que había muerto mientras dormía, que no había sufrido, que era de las mejores maneras de morir.

Diego Aragón